Tipos de narradores: características y ejemplos famosos
El narrador es parte esencial de toda obra literaria. Su presencia determina el tono, el estilo, el ritmo y la relación que establece el lector con la novela.
De este modo, cambia por completo si es un narrador protagonista, testigo u omnisciente. Entender este mecanismo resulta clave para la comprensión cabal de un texto.
¿Qué es un narrador?
Es la entidad que relata los hechos dentro de una obra narrativa. Se trata de una construcción del autor y tiene una perspectiva, un grado de conocimiento sobre la historia y una relación con los personajes.
No debe confundirse con el autor, ya que este último es la persona real que escribe la obra, mientras que el narrador es un personaje o una voz creada dentro de la historia.
Características
Hay varios elementos que se deben considerar en la construcción del narrador.
Grado de conocimiento
El conocimiento del narrador sobre la historia y los personajes puede variar, lo que influye en la forma en que el lector recibe la información.
Narrador omnisciente
- Conoce toda la historia, los pensamientos y emociones de los personajes.
- Suele ser heterodiegético y narrar en tercera persona.
- Puede crear un efecto de profundidad psicológica.
- Ejemplo: En Anna Karénina, León Tolstói usa un narrador omnisciente que accede a los pensamientos de distintos personajes.
Narrador equisciente o testigo
- Sabe lo mismo que un personaje en particular.
- Generalmente se usa en la primera persona o en tercera persona con enfoque limitado.
- Ejemplo: En Rebelión en la granja de George Orwell, el lector sólo sabe lo que los animales experimentan, sin una visión externa.
Narrador deficiente o objetivo
- Conoce menos que los personajes, lo que genera misterio o sorpresa en el lector.
- Relata solo lo que puede observar y escuchar.
- Ejemplo: En El extranjero de Albert Camus, el narrador sólo describe lo que el protagonista ve y experimenta sin interpretar los hechos.
Nivel de subjetividad u objetividad
Dependiendo de la relación del narrador con la historia, puede influir en cómo se presentan los hechos.
Narrador subjetivo
- Expresa emociones, opiniones y juicios sobre los hechos.
- Puede ser poco confiable.
- Ejemplo: Lolita de Vladimir Nabokov, donde el narrador es un personaje con una visión distorsionada de la realidad.
Narrador objetivo
- Relata los hechos sin interpretaciones ni emociones personales.
- Se asemeja a una cámara que registra los eventos.
- Ejemplo: El asesinato de Roger Ackroyd de Agatha Christie, donde el narrador oculta información para generar un efecto sorpresa.
Tipos de narrador
Según la posición
Se trata de la relación que tiene el narrador con la historia, es decir, si participa o no en los eventos. Por ello, pueden haber tres categorías:
Narrador heterodiegético
- Está fuera de la historia, no participa en los hechos. Cuenta la historia de un personaje sin ser parte de ella.
- Puede ser omnisciente o limitado en su conocimiento.
- Usa principalmente la tercera persona.
Ejemplo: Crimen y castigo - Fiódor Dostoievski
Una tarde extremadamente calurosa de principios de julio, un joven salió de la reducida habitación que tenía alquilada en la callejuela de S... y, con paso lento e indeciso, se dirigió al puente K...
Había tenido la suerte de no encontrarse con su patrona en la escalera. Su cuartucho se hallaba bajo el tejado de un gran edificio de cinco pisos y, más que una habitación, parecía una alacena. En cuanto a la patrona, que le había alquilado el cuarto con servicio y pensión, ocupaba un departamento del piso de abajo; de modo que nuestro joven, cada vez que salía, se veía obligado a pasar por delante de la puerta de la cocina, que daba a la escalera y estaba casi siempre abierta de par en par.
En esos momentos experimentaba invariablemente una sensación ingrata de vago temor, que le humillaba y daba a su semblante una expresión sombría. Debía una cantidad considerable a la patrona y por eso temía encontrarse con ella. No es que fuera un cobarde ni un hombre abatido por la vida. Por el contrario, se hallaba desde hacía algún tiempo en un estado de irritación, de tensión incesante, que rayaba en la hipocondría.
Se había habituado a vivir tan encerrado en sí mismo, tan aislado, que no sólo temía encontrarse con su patrona, sino que rehuía toda relación con sus semejantes. La pobreza le abrumaba.
Narrador homodiegético
- Forma parte de la historia, pero no es el protagonista.
- Puede ser un testigo de los hechos.
- Generalmente usa la primera o tercera persona.
Ejemplo: El gran Gatsby - Francis Scott Fitzgerald
Creo que la primera noche en que fui a la casa de Gatsby yo era uno de los pocos huéspedes que si habían sido invitados. A la gente no la invitaban..., iba. Se subían a automóviles que los transportaban hasta Long Island y, sin saber ni cómo ni cuándo, terminaban ante su puerta. Una vez allí, eran presentados a Gatsby por alguien que lo conociera y después de esto se seguían comportando de acuerdo a reglas de urbanidad adecuadas a un parque de diversiones. A menudo llegaban y se marchaban sin siquiera haber visto a Gatsby; venían en pos de una fiesta con una simplicidad de corazón que era su propia boleta de entrada.
Narrador autodiegético
- Es el protagonista de la historia. Por ello, relata su propia experiencia.
- Siempre usa la primera persona.
Ejemplo: El guardián entre el centeno - J. D. Salinger
Si de veras desean oírlo contar, lo que probablemente querrán saber primero es dónde nací, cómo fue mi infancia miserable, de qué se ocupaban mis padres antes de que yo naciera, en fin, toda esa cháchara estilo David Copperfield; pero, para serles franco, no me siento con ganas de hablar de esas cosas. En primer lugar, me aburren soberanamente y, en segundo término, mis padres sufrirían un par de hemorragias cada uno si contara algo demasiado personal acerca de ellos. Son muy susceptibles para esas cosas, en especial mi padre.
Son buenísimos, en cuanto a eso no tengo nada que decir, pero también más susceptibles que el demonio. Además, no pienso contarles toda mi cochina autobiografía ni nada semejante. Me limitaré a relatarles esas cosas de locura que me ocurrieron allá por la última Navidad, poco antes de sentirme medio acabado y de verme obligado a venir aquí para reponerme y descansar.
Relación con la persona gramatical
El narrador también se clasifica según la persona gramatical en la que cuenta la historia:
Narrador en primera persona
- Puede ser autodiegético o homodiegético.
- Usa "yo" o "nosotros".
- Puede transmitir subjetividad y emociones.
Ejemplo: El túnel - Ernesto Sábato
Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona. Aunque ni el diablo sabe qué es lo que ha de recordar la gente, ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizá sea una forma de defensa de la especie humana. La frase "todo tiempo pasado fue mejor" no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que —felizmente— la gente las echa en el olvido. Desde luego, semejante frase no tiene validez universal; yo, por ejemplo, me caracterizo por recordar preferentemente los hechos malos y, así, casi podría decir que "todo tiempo pasado fue peor", si no fuera porque el presente me parece tan horrible como el pasado; recuerdo tantas calamidades, tantos rostros cínicos y crueles, tantas malas acciones, que la memoria es para mí como la temerosa luz que alumbra un sórdido museo de la vergüenza.
Narrador en segunda persona
- Usa "tú" o "vosotros".
- Es poco frecuente, pero crea un efecto de interpelación.
Ejemplo: Cuento "La esposa" - Thamar Jaramillo
Han pasado casi cuarenta años, Pedro José, desde el día que llegaste mucho más temprano que de costumbre, y me dijiste con voz más alegre de lo usual quiero la separación, María Teresa. Y yo, sin levantar los ojos del mantel de espigas que estaba bordando, te dije nunca, Pedro José, nunca. Y te exaltaste, y gritaste que eras ¡joven y atractivo, que tenías derecho a vivir, que jamás me habías querido, que todo había sido por la herencia de mi tía Elvira. Y yo, que lo sabía todo, te miré calmadamente y repetí la misma palabra: "nunca". Entonces me amenazaste: que me dejarías en la calle, que nada estaba a mi nombre, que me arrepentiría, y yo terminé cuidadosamente la séptima espiga.
Narrador en tercera persona
- Puede ser heterodiegético o, en algunos casos, homodiegético.
- Usa "él", "ella" o "ellos".
Ejemplo: La metamorfosis - Franz Kafka
Cuando Gregor Samsa despertó una mañana de un sueño inquieto, se encontró en la cama convertido en un monstruoso insecto. Yacía sobre su dura espalda, parecida a una coraza, y veía, cuando levantaba un poco la cabeza, su estómago abombado, de color marrón, dividido por durezas arqueadas, sobre el que la manta, a punto de deslizarse hasta el suelo, apenas podía mantenerse. Sus numerosas patas, de una delgadez deplorable en comparación con su volumen corporal, vibraban desvalidas ante sus ojos.
"¿Qué me ha ocurrido?" . pensó. No era un sueño. Su habitación, una auténtica habitación humana, tal vez algo pequeña, aparecía tranquila entre las habituales cuatro paredes.
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